Widgetized Section

Go to Admin » Appearance » Widgets » and move Gabfire Widget: Social into that MastheadOverlay zone

El partido por la mitad. ¡Otro dividido se espera!

POR ROLANDO FERNÁNDEZ

POR ROLANDO FERNÁNDEZ

Lo que hacen los intereses personalizados, y las angurrias extremas de poder. ¿Quién lo iba a decir?, que el otrora Partido de la Liberación Dominicana (PLD), en el que tantas esperanzas los dominicanos habían cifrado, a partir de alcanzar el poder, se convertiría en un antro de malos discípulos; de arribistas y desaprensivos miembros, que hoy solo se han dado a la tarea de deshonrar por completo la memoria póstuma de su mentor y líder único, el insigne maestro Juan Bosh.

Todos los principios que aquel prohombre creyó haberinculcado en las mentesde un pequeño número de seudo alumnos, que trató de formar política y éticamente, se comenzaron a tirar por la borda desde el instante mismo en que la organización morada tomo las riendas del poder en Dominicana. A partir de ahí, de inmediato se comenzó a enseñar “una punta del refajo”, como dice el refrán popular, al extremo que en la actualidad se exhibe la pieza completa sin reparo alguno. ¡Oh Dios mío, hay que estar vivo para ver!

Vale la pena recordar siempre, el contenido del prometedor y significativo mensaje del maestro en uno de sus discursos electorales, y comparar con lo ocurrido a posteriori, en relación con la “tribu” que arengaba entonces: “Losdominicanos saben muy bien que si tomamos el poder no habrá un peledeísta que se haga rico con los fondos públicos; no habrá un peledeísta que abuse de su autoridad en perjuicio de un dominicano”. ¡Qué contraste se ha observado desde que comenzaron a gobernar!

En adición a la flagrante burla a esos señalamientos, en procuraobvia de conquistar a la sociedadnacional, creíbles por la moral que distinguía a su expositor, un hombre impoluto y deseoso de servir a sus conciudadanos, el rosario de perversidades asociadas con las gestiones peledeístas(moradas) hasta ahora, se detectan a simple vista, o reparo de la gente aquí.

Además, se ha puesto en evidencia clara el comején letal allí presente también, como habría de esperarse; aquel que siempre corroe la base de toda organización política: la lucha de tendencias a lo interno de la misma, que tanto odiara su fundador y líder único, y tratara de impedir su proliferación;pues, por lo regular, el mismo veía más allá de curva, como se dice.

En ese tenor, las huestes moradas tienen en estos momentos dos caciques principales, que después de haber probado las mielesdel poder, se han aferrado con ahínco a la posición de presidente de la República; uno queriendo permanecer en el cargo, haciendo lo indecible para lograrlo; mientras el otro,está tratando de regresar, también a comodé lugar; losdos como “mandriles”, si cabe la comparación, encabezando sus respectivos grupos de “carroñeros” políticos respaldantes.

Es evidente que, la lucha férrea que sostienen ambos por alcanzar la nominación presidencial por parte de la organización partidarista a que los dos pertenecen, acabará por partir en dos ese conglomerado morado. La división es inminente, aunque algunos politólogos corporativos, y las bocinas de estilo opinen que no.

Se entiende que los dos “caciques” tienen sus motivos personales en relación con tales aprestos. El que funge como actual mandatario de la nación, parece ser que está obligado a repostularse, y ganar incluso de nuevo el poder, para así evitarse consecuencias futuras, en términos de rendición de cuenta al país, por cuántas acciones cuestionables se le atribuyen, y que han trascendido con suficiente nivel de detallehacia la opinión pública.

Claro, de obtenerse así, no se están ponderando los posibles efectos dañosos derivados para el país, que podrían hasta influir en la desaparición del sistema de partidos políticos en Dominicana. Su consideración amplia no es necesaria por el momento; ya habrá oportunidad.

El que estuvo antes en su lugar, y se fue, amén de estar deseoso en gran medida de ceñirse de nuevo la banda presidencial (“es bueno el carguito”, como dice otro político del patio), es posible que también este previniendo que a él se le hagan las mismas exigencias explicativas sobres sus ejecutorias gubernamentales pasadas; y, que anide además en su interior intenciones retaliatorias, respecto de su competidor, por razones que se conocen en el país ampliamente.

Ahí está el meollo del “conflicto morado”: primarias abiertas, o cerradas, para la escogencia del candidato a dirigir los destinos nacionales a partir del año 2020. Sobre las primeras, insiste el licenciado Danilo Medina, estratega conocedor amplio de cuánto se puede lograr a través de las mismas.

Mientras, que su contendor principal, y presidente a la vez del partido, el doctor Leonel Fernández, reclama que deben ser cerradas, sustentando su parecer en razones de corte legal propiamente, que entiende así lo establecen; y, que son los que están inscritos como miembros de la organización los que tienen derecho a elegir solamente.¡Atinado juicio!, según los entendidos imparciales.

Ambos “caciques” se las van a buscar cómo sea, aun tenga uno de ellos que abandonar las filas moradas, y procurarse el respaldo de otra organización política aquí, por lo que la división partidarista está planteada, debido a lo cual tendremos entonces un nuevo partido fragmentado, en este caso partido por la mitad, que encabezarían los dos jefes de grupos cimeros señalados.

A esperar el desenlace final pueblo. ¡Ay maestro, si tú pudieras ver, y retornar!, de seguro lo harías con látigo en cada mano.