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A propósito de la Boda Real, Don Guelo, un hombre real

Por: José Delance /

Paterson, NJ.-El evento de mayor importancia del año 2018, sin lugar a dudas tiene un nombre “La Boda Real”, escenificada el sábado 19 de mayo pasado, por el Príncipe Harry y la actriz estadounidense Meghan Markle; protagonistas que fueron nombrados Duque y Duquesa de Sussex por la Reina Isabel II. Se dieron el ‘sí quiero’ en la Capilla San Jorge, en el Castillo de Windsor; fue una ceremonia como ninguna.

Los invitados, personalidades de diversas índoles y de alta alcurnia, sólo 600 personas, entre ellas monarcas de otros países europeos, desde unas tres horas antes de la boda comenzaron a llegar. Los asistentes fueron grandes celebridades como Amal y George Clooney, David y Victoria Beckham, Oprah Winfrey y otros más, como también a los miembros de la familia real y de la aristocracia británica quienes se dieron cita al lugar.

La distinción de estas personalidades, a propósito de la boda real, nos trae a colación un hombre cuya estirpe se circunscribe a los principios del Siglo XX, pero que toma gran connotación y notoriedad para mediados de dicho período. Nos referimos al Señor Miguel Antonio Gonell Pichardo, quien puede ser considerado cual un hombre de la grandiosidad de la familia real para la época, por su estirpe, figura y distinción.

Me permito hacer este símil, porque al momento de escribir los detalles que expongo más adelante, por entender la relevancia concitada del momento con “La Boda Real”, las especificaciones que voy a presentar, revierten un matiz que bien podría estar concatenado con las distinciones que de una u otra forma hemos podido apreciar de la realeza, con la celebración de tan significativo y notorio evento.

DON GUELO, como fuera bien conocido y tal solían llamarle sus amigos; fue un gran comerciante, político y filántropo, nació el 16 de julio del año 1905; fueron sus padres el General Miguel Andrés Pichardo y Aminta Gonell. Asumiendo como su primer apellido Gonell, debido a que no pudo ser declarado por su padre, a pesar de ser su último hijo, debido a que el General se encontraba, para entonces, involucrado en los asuntos de guerra que acontecían en la época.

Desde muy joven llego al pueblo de Marmolejos procedente de Santiago Rodríguez, de la mano de su padrino Fellito Fernández; lugar que le dio acogida y donde contrajo su primer matrimonio con la señora Oristela Fernández Pérez, la cual falleció posteriormente. Entendemos que no fue de mucha trascendencia para su trayecto en el quehacer de su vida como hombre de negocios y para sus grandes propósitos en el mundo social y político del lugar.

En el ámbito político, Don Guelo, perteneció a la Unión Cívica Nacional (UCN). En su trayectoria se le conoció como un hombre dedicado a los negocios, especialmente en el ámbito agrícola y ganadero, siendo un trabajador incansable en su faena. Los bienes y posesiones en Marmolejos, el pueblo que le vio desarrollarse, incluían fincas de cacao, café y yerba para la cría de ganado.

La residencia familiar de Don Guelo tenía un diseño moderno, a propósito de la época, la única en el municipio, estaba edificada de dos niveles, construida con madera preciosa, con 11 habitaciones, sus paredes eran dobles o encajonadas, tenía su propio Aljibe, con capacidad para 1,000 Galones de agua lluvia, con piso de mosaico italiano, puertas y ventanas de vidrios.

La casa de Don Guelo estaba equipada con un subterráneo, para en caso de guerra o desastre natural tener donde proteger a la familia. Nos cuentan que era una construcción al Estilo Victoriano, en honor a la Reina Victoria de Inglaterra. La misma se encontraba ubicada frente a su Negocio ‘colmado’ y al lado de su Almacén de Frutos.

Como parte importante del lugar, Don Guelo gozaba del aprecio de los gobernantes, pues a dicha casa, tres presidentes de la República Dominicana en pleno ejercicio de sus funciones, le visitaron en su lugar de familia y se dice que el Coronel Full de Roma, Italia Don Lando Fantini, fue huéspedes en varias ocasiones, ya que Don Guelo logró concretar con el Coronel Italiano una buena amistad.

Como un político influyente para la época, debido a su posición económica y sus relaciones con los sectores de poder, Don Guelo fue objeto de designación en funciones pública durante las décadas de los años 1950s y 1960s, siendo Síndico Municipal de Luperón, Puerto Plata, República Dominicana, en varias ocasiones, en cuyos períodos realizó una labor extraordinaria y de gran trascendencia.

Don Guelo fue el primer Presidente de la Sociedad de Padres y Amigos de la Escuela, en la década de los 50s, siendo artífice de la realización de uno de los aportes más significativos para esa época, nos referimos a la construcción de la Escuela Rural No.2; la cual fue llevada a cabo bajo su gestión durante la indicada presidencia, en procuras de beneficiar el Sistema Educativo de esa localidad.

Durante esta misma década, Don Guelo fue un miembro Masónico distinguido, perteneciendo a la Respetable Logia Nuevo Mundo #5, Santiago de los Caballeros, en la cual fue Maestro Masón. Siendo además, uno de los miembros fundadores del Club Porvenir del Municipio de Mamey, Luperón, Puerto Plata, República Dominicana.

Debemos destacar que en el año 1960, la construcción de la Carretera que comunica las comunidades de Mamey-Marmolejos-Guananico, realizada por la Compañía Del Conty Allasia; la idea que influyo para los cambios en el diseño y trayectoria de dicha obra fue de Don Guelo. Los mismos fueron realizados a un alto costo, pero gracias a su plan, el Generalísimo Rafael L. Trujillo Molina no puso objeción y concedió la construcción acorde a la concebida por Don Guelo; ya que originalmente estaba planificada para ser construida por el Camino Viejo, en Marmolejos Abajo y con salida al llamado Alto de la Finca.

Existen evidencias de la probidad personal como servidor Público de Don Guelo, ya que los escasos recursos presupuestales que recibía como Ejecutivo Municipal fueron celosamente administrados durante sus gestiones. Una muestra clara de lo que digo se encuentra en una comunicación enviada al Gobernador Provincial de fecha 17 de diciembre de 1962, desde la Sindicatura de Luperón.

Don Guelo fue un hombre serio, honesto, humilde -a pesar de sus fuentes de recursos- y sobre todo, muy querido por el pueblo; cualidades que no le quitaban tener buenos gustos y refinados modales. Era un buen bailador de danzas y danzones, bailaba además muy bien el tango y el merengue no se quedaba fuera de sus predilecciones; pues aunque se le vio pocas veces bailando merengues, se dice que le daba un toque especial con su estilo de bailarlo.

No obstante saber que las condiciones que poseía Don Guelo se caracterizó como un hombre de unas cualidades profundas, se distinguió como una persona de finos gustos, se conoce de él que escuchaba música de alta categoría artística como los grandes clásicos, destacándose la música instrumental y la variedad de ejecuciones de violín y otros instrumentos musicales de alto contenido. Además, al igual que su padre, Don Guelo jugaba muy bien el Ajedrez.

Contrajo un segundo matrimonio con la Reina de Belleza Jeannette Jackson, el 1955, una elegante joven procedente del Cruce de Guayacanes, Provincia Valverde. “Sus prendas personales le llevaron a ceñirse la Corona de Reina”, coincidieron los poetas Patroncinio León Sánchez y José Jiménez Bellen, respecto a su elección en el certamen.

Por orden del Generalísimo Rafael L. Trujillo Molina, la Banda de Música del Ejercito amenizó la fiesta del Reinado y Coronación, fue un Reinado Histórico. Don Guelo la conoció la misma noche de la Coronación. Dicen que hablo al director de la Banda de Música para anunciara al público presente que Don Guelo tenía el honor de bailar dos piezas musicales con la Reina.

Cuentan que dicho anuncio tomo por sorpresa a la Reina. Para la ocasión Don Guelo bailó el tema “Danubio Azul” y el danzón “La Bella Cubana”. Esa misma noche, bailando con la Reina, fue certero y le declaro su amor, logrando conquistarla. De dicha unión surgieron tres hijos: Miguel Antonio, Xiomara y Rosanna; quienes le sobre viven.

Don Guelo fue un padre ejemplar, amoroso y entregado a sus únicos tres hijos. Nos cuentan que como esposo supo darle su lugar a la mujer con la que compartía su vida. Su desprendimiento de amor y cariño era tan equilibrado que nunca se le conoce incidente alguno entre sus descendientes. Su trato especial se puede interpretar como a las de sus tesoros más preciados y junto a sus hijos, la madre y esposa, le trató cual la reina que siempre fue.

A la edad de 65 años, Don Guelo emigró a los Estados Unidos. Permaneció por apenas cinco años en esa urbe, falleciendo dos meses y medio antes de cumplir 70, el 30 abril del año 1975. Sus restos fueron trasladados a El Mamey, Luperón, Puerto Plata, República Dominicana. El cortejo fúnebre se desplazó por la principal calle del pueblo, recorriendo una distancia mayor a los tres kilómetros. Además, se le hizo honor a su paso frente a la Casa Municipal, junto a la Banda de Música que acompañó el féretro desde de su Casa Victoriana hasta el Campo Santo.

El honorable Síndico Municipal, Ingeniero Marino García, pronunció un solemne panegírico ante la gran multitud que estaba presente en el Cementerio del lugar, para dar el último adiós a un hombre de cualidades excepcionales, de grandes dotes al servicio de los mejores intereses comunitarios y de un alto valor moral; para sellar su despedida en el eterno descanso de quien en vida llevó por nombre Miguel Antonio Gonell Pichardo y quien fuera llamado Don Guelo, un hombre real.

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