Asistentes a la misa de despedida de Alex Bueno frente a la Iglesia Santa Elizabeth, en Washington Heights, Nueva York
Por Hipólito Vega /
New York, USA.– En medio de un ambiente cargado de tristeza, recuerdos y muestras de cariño, la comunidad dominicana y representantes de diversas nacionalidades despidieron este miércoles al reconocido cantante dominicano Alex Bueno, quien falleció el pasado 18 de junio de 2026 a la edad de 62 años en un hospital de la ciudad de Nueva York.
La despedida tuvo lugar durante una misa celebrada la tarde del miércoles 24 de junio en la Iglesia Santa Elizabeth, ubicada en la intersección de la calle Wadsworth y la calle 186, en el sector de Washington Heights, un vecindario situado en el extremo norte del distrito de Manhattan y considerado uno de los principales enclaves de la comunidad dominicana en Estados Unidos.


Familiares, amigos, admiradores y figuras vinculadas al mundo artístico se dieron cita en el templo para rendir homenaje al intérprete, cuya trayectoria musical marcó varias generaciones tanto en la República Dominicana como en el exterior.
Durante la ceremonia religiosa se vivieron momentos de profunda emoción. Mientras algunos asistentes recordaban anécdotas y éxitos del artista, otros expresaban su pesar por la partida de una de las voces más emblemáticas de la música popular dominicana.
Alex Bueno comenzó a ganar notoriedad cuando debutó profesionalmente como cantante de la orquesta Santo Domingo All Star, donde rápidamente llamó la atención del público gracias a su extraordinaria capacidad vocal. Uno de los temas que contribuyó a impulsar su carrera fue “Condición”, canción que se convirtió en una de las favoritas de los seguidores de la agrupación.

A lo largo de su carrera, el merenguero y bachatero construyó un legado musical caracterizado por interpretaciones que combinaron sentimiento, romanticismo y una inconfundible calidad artística, convirtiéndose en una de las figuras más respetadas de la música dominicana.
La muerte de Alex Bueno ha generado numerosas expresiones de pesar en la República Dominicana y en las comunidades dominicanas radicadas en diferentes ciudades de Estados Unidos, donde su música continúa siendo parte importante de la identidad cultural de miles de inmigrantes.
Con aplausos, lágrimas y oraciones, los presentes dieron el último adiós a un artista cuya voz seguirá viva en la memoria colectiva de su pueblo y de los amantes de la música latina.
